Mercados Emergentes: una confluencia estructural en 2026

1. Cambio de régimen macro + un entorno externo más benigno Los mercados emergentes no solo se benefician de un diferencial de crecimiento favorable, alrededor de 4% frente a un 1,5% en los mercados desarrollados, sino también de un entorno

1. Cambio de régimen macro + un entorno externo más benigno

Los mercados emergentes no solo se benefician de un diferencial de crecimiento favorable, alrededor de 4% frente a un 1,5% en los mercados desarrollados, sino también de un entorno externo significativamente más estable.

Varias fuerzas macro están alineándose en esta dirección:

  • Menor incertidumbre arancelaria y reducción de las tensiones geopolíticas agregadas.
  • Una dinámica EE. UU.–China con algo menos de fricción en el margen.
  • Un ciclo monetario claramente favorable: 14 de los 23 bancos centrales emergentes aún tienen margen para recortar tipos, mientras la Fed permanece esencialmente en pausa.

Históricamente, la combinación de un dólar débil y condiciones de liquidez global acomodaticias ha sido uno de los catalizadores más consistentes de la rentabilidad relativa de los mercados emergentes.

2. Debilidad estructural del dólar: un multiplicador de rentabilidad

Un dólar más débil representa mucho más que un simple viento de cola macro para los mercados emergentes.

Actúa como un multiplicador de rentabilidad a través de varios canales:

  • Mejora de las condiciones financieras locales.
  • Menor presión sobre la deuda denominada en dólares.
  • Potencial adicion de retorno vía apreciación de las divisas emergentes para inversores internacionales.

Este factor es especialmente relevante tras varios años de fortaleza del dólar, que comprimieron de forma significativa las valoraciones relativas de los activos emergentes.

3. Fundamentales macros más sólidos que en ciclos anteriores

La narrativa tradicional de fragilidad estructural en los mercados emergentes está cada vez más desfasada.

Diversos indicadores macro reflejan una mejora clara en la calidad de los balances:

  • Deuda pública en torno al 62% del PIB, frente a más del 120% en los mercados desarrollados.
  • Métricas soberanas más estables y niveles récord de mejoras en calificaciones crediticias en los últimos años.
  • Apalancamiento corporativo relativamente contenido y riesgos de impago moderados.
  • Mejores balances externos y menor vulnerabilidad a crisis de balanza de pagos.

Como resultado, el descuento estructural de valoración históricamente aplicado a los emergentes por riesgo macro parece cada vez menos justificado a la luz de la realidad actual de sus balances.

4. Crecimiento de beneficios: no es solo una historia de valoración

La oportunidad en mercados emergentes no es únicamente una cuestión de múltiplos.

Los mercados emergentes han liderado varios años consecutivos el crecimiento de beneficios, con revisiones positivas y un crecimiento aproximado del 14% en 2025.

Además, el modelo de crecimiento ha evolucionado de forma significativa:

  • El perfil de beneficios ya no depende principalmente de las materias primas.
  • Los motores estructurales incluyen tecnología, hardware vinculado a inteligencia artificial, electrificación, fintech y consumo doméstico.
  • Asia está profundamente integrada en la cadena global de valor de la inteligencia artificial, pero continúa cotizando con múltiplos significativamente inferiores a los de la tecnología estadounidense.

En otras palabras, la historia es crecimiento real de beneficios acompañado de una brecha de valoración, no simplemente expansión de múltiplos.

5. Transformación estructural del modelo de crecimiento emergente

Los mercados emergentes hoy están mucho menos vinculados a la demanda occidental que en ciclos anteriores.

El modelo de crecimiento está evolucionando en varias direcciones:

  • Mayor peso del comercio intra-emergente y de la demanda doméstica.
  • El ciclo global de inversión en infraestructura de inteligencia artificial, transición energética y relocalización industrial beneficia directamente a los emergentes como plataformas de manufactura y suministro.

Además, las dinámicas regionales son cada vez más diferenciadas:

  • India se encuentra en una fase macro cercana al “Goldilocks”.
  • Europa del Este se beneficia de un mayor flujo de inversión y de una reducción de las primas de riesgo geopolíticas.
  • China muestra señales de estabilización, con potencial de sorpresa al alza dadas las expectativas actualmente deprimidas.

Esta heterogeneidad amplía el universo de oportunidades para la gestión activa y reduce la dependencia de un único motor global de crecimiento.

6. Valoraciones: una dislocación persistente

A pesar de la mejora de los fundamentales, las valoraciones siguen reflejando un descuento significativo.

  • Los mercados emergentes cotizan en torno a 14x PER forward, frente a aproximadamente 20x en los mercados desarrollados, lo que implica un descuento del 30–35%.
  • En agregado, los descuentos de valoración siguen situándose en el 30–40%, incluso tras la reciente recuperación.

Si combinamos:

  • Mayor crecimiento
  • Volatilidad cada vez más comparable a la de los mercados desarrollados
  • Fundamentos macros más sólidos

La brecha de valoración parece reflejar más bien inercia histórica que una prima de riesgo estructural realmente justificada.

7. Posicionamiento aún ligero: un catalizador latente

A pesar de la mejora de los fundamentales, el posicionamiento de los inversores globales sigue siendo relativamente reducido.

  • Las asignaciones típicas se sitúan entre el 4% y el 8%, claramente por debajo del peso económico real de los emergentes.
  • Durante el último año, los flujos se han incrementado, pero siguen siendo incipientes dentro del ciclo.

Si la tesis macro y de beneficios se consolida, una normalización gradual de las asignaciones estratégicas podría convertirse en un multiplicador adicional de rentabilidad.

Conclusión estratégica

La oportunidad actual en mercados emergentes no se apoya en un único argumento, sino en una alineación poco habitual de varias fuerzas estructurales:

  • Un entorno externo más estable
  • Un dólar menos restrictivo
  • Políticas monetarias más acomodaticias
  • Fundamentales macros más sólidos
  • Crecimiento superior de beneficios
  • Transformación estructural del modelo de crecimiento
  • Un descuento de valoración significativo
  • Y una infraponderación estructural por parte de los inversores

En conjunto, esta configuración apunta a una oportunidad de reasignación estructural hacia mercados emergentes, más que a una simple operación táctica dentro del ciclo.